La Superintendencia de Sociedades precisó que las competencias del Ministerio del Trabajo en acuerdos de reestructuración se limitan a la designación del representante de pensionados y la resolución de objeciones sobre derechos laborales individuales. La entidad indicó que los trabajadores se hacen parte como acreedores al objetar el inventario de deudas presentado por el promotor. Confirmó la prelación de créditos laborales, la suspensión del término de prescripción durante la negociación y ejecución del acuerdo, y la ausencia de un procedimiento administrativo en el Ministerio del Trabajo para la inscripción de estas acreencias. Asimismo, señaló que las deudas se pagan según lo pactado y que la intervención del Ministerio para mediación directa está fuera de sus facultades en este contexto.
La nueva norma busca proteger los derechos laborales al establecer criterios para identificar y sancionar la tercerización y la intermediación laboral ilegales. La legislación adiciona un capítulo al Decreto 1072 de 2015, fijando lineamientos para la inspección, control y aplicación de multas disuasorias. El decreto aclara que no prohíbe la tercerización legal ni el uso de empresas de servicios temporales bajo la normativa vigente, pero crea una "presunción reforzada de laboralidad" para actividades permanentes cubiertas por terceros. También detalla indicios de prácticas fraudulentas y establece medidas correctivas, incluyendo formalización y revocación de licencias, con el fin de eliminar el fraude laboral.
El Ministerio del Trabajo impulsa un decreto que reglamenta exhaustivamente el trabajo doméstico remunerado, buscando erradicar la informalidad y garantizar condiciones laborales dignas. El proyecto adiciona el capítulo 10 al Título 9 de la Parte 2 del Libro 2 del Decreto 1072 de 2015, obligando la vinculación mediante contrato escrito y el registro en la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA). La norma asegura derechos mínimos irrenunciables, seguridad social integral (salud, pensión, ARL), prevención de violencias y acoso, y promueve la libertad sindical. Además, establece incentivos económicos para empleadores que formalicen, especialmente aquellos de bajos ingresos o que contraten trabajadoras de grupos étnicos o migrantes.