El Gobierno estableció por primera vez lineamientos de resiliencia para el Sistema Interconectado Nacional (SIN). El objetivo es blindar el sistema eléctrico del país, anticipar riesgos y fortalecer la infraestructura para garantizar un suministro de energía seguro, confiable y continuo, evitando apagones. Esta normativa ordena incorporar obras estratégicas, fortalecer la ciberseguridad, modernizar la planeación de la expansión y acelerar inversiones. Busca preparar el sistema ante fenómenos climáticos extremos, fallas técnicas, ataques cibernéticos y otros eventos de alto impacto. Además, crea una metodología para identificar vulnerabilidades e incluye criterios de redundancia y planes de recuperación del servicio, asegurando una red más robusta frente a los desafíos futuros y el crecimiento de la demanda.
El Gobierno actualizó los criterios para la elaboración del Plan de Expansión del Sistema Interconectado Nacional (SIN) con el fin de coordinar integralmente la planificación de proyectos de generación y transmisión de energía. Esta medida responde a los desafíos del sistema eléctrico para incorporar nuevas fuentes, especialmente renovables, evitando descoordinaciones entre obras que en el pasado generaron retrasos y limitaciones sectoriales. La actualización incorpora criterios de resiliencia, flexibilidad, suficiencia y valoración de externalidades positivas, promoviendo una transición energética sostenible y una infraestructura eléctrica robusta y confiable. La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) tendrá 12 meses para definir la metodología que optimizará la expansión, mientras que la CREG armonizará las regulaciones en 18 meses. Esta iniciativa busca fortalecer la confiabilidad del servicio eléctrico, evitar cuellos de botella y garantizar que la energía llegue oportunamente a todos los sectores del país.
Prensa Jurídica recopiló el listado de los proyectos de ley radicados para la legislatura 2026-2027, con corte al 24 de julio, que reúne 98 iniciativas presentadas desde el 20 de julio: 76 en el Senado y 22 en la Cámara de Representantes. El consolidado permite identificar las principales propuestas que iniciarán su trámite en el Congreso, entre ellas varias de interés para los sectores de minas, energía y ambiente, como los proyectos sobre prohibición del fracking, competencia en el mercado de energía eléctrica, eficiencia tarifaria en la distribución de energía, transición hacia una movilidad sostenible y regulación del greenwashing o lavado verde de imagen, además de otras iniciativas con impacto en la política ambiental y energética del país.
El Ministerio de Minas publicó los lineamientos temporales para acelerar la articulación de proyectos de generación de energía eléctrica. La iniciativa busca promover la transición energética, la expansión del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y priorizar proyectos con potencial restaurativo, en el marco de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), además de aquellos con carácter social. Se establecen condiciones especiales para flexibilizar la puesta en operación de proyectos afectados por atrasos en la infraestructura de transmisión y se impulsa un esquema de garantías adaptable para iniciativas de reparación. Esta medida, que mandata a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) la definición de reglas específicas, busca asegurar un servicio eléctrico eficiente, continuo y equitativo, contribuyendo simultáneamente a los objetivos de paz y el desarrollo sostenible del país.
El Ministerio de Minas impulsa un proyecto para adicionar y modificar obras urgentes que mitiguen las limitaciones de la red eléctrica en la Región Caribe. La iniciativa introduce nuevos proyectos para el Sistema de Transmisión Regional (STR) y el Sistema de Transmisión Nacional (STN), incluyendo una subestación en Río y bahías de transformación en Sahagún y Chinú. Además, se ajustan las fechas de puesta en operación de compensadores síncronos en varias subestaciones clave, extendiéndolas hasta finales de 2031. La medida busca dar más tiempo a los agentes para análisis técnicos y financieros, al tiempo que armoniza el marco regulatorio de remuneración de inversiones con las normativas vigentes, garantizando la confiabilidad y estabilidad del sistema eléctrico.