Para la Sala, “la prohibición de reempaque de leche en polvo desbordó la potestad reglamentaria del Gobierno Nacional porque: fue discriminatoria respecto de las empresas que no tenía la categoría de procesadoras de leche, no fue proporcional y adecuada a la finalidad de la ley y careció de prueba que permitiera considerarla como justificada y razonable”.