Este insecto es fundamental para polinizar un sinfín de especies de flores silvestres que se encuentran en su ruta migratoria. Basándose en estos datos científicos, las autoridades pueden desarrollar estrategias para proteger el hábitat de estos insectos. “Las técnicas isotópicas ofrecen una ventaja inigualable en comparación con los métodos de rastreo clásicos, porque no son invasivas y no obligan a volver a capturar a los mismos animales”, explica Leonard Wassenaar, jefe de la Sección de Hidrología Isotópica del OIEA.