El concepto también destaca que el incumplimiento por parte del prestador se clasifica como una falla en la prestación del servicio, lo que otorga al usuario derechos como la resolución del contrato sin cargos adicionales, además de la indemnización por perjuicios. La reconexión y reinstalación deben realizarse en un tiempo razonable, y condiciones que otorguen plazos indeterminados pueden considerarse un abuso de posición dominante, conforme a la normativa vigente. Finalmente, es crucial que los prestadores actúen con diligencia para asegurar el acceso adecuado a los servicios de agua potable, y su incumplimiento puede ser sancionado.