El Ministerio de Minas y Energía de Colombia ha habilitado, de manera transitoria, el uso de la infraestructura de importación de gas natural. Esta medida, publicada como proyecto de resolución para comentarios, busca garantizar el abastecimiento de gas y energía en el país, incrementando la oferta disponible, reforzando la confiabilidad energética y priorizando la demanda esencial. La iniciativa permitirá a los generadores térmicos comercializar gas importado, utilizando la capacidad de regasificación no requerida por el despacho eléctrico, lo que liberará gas natural adicional para el mercado nacional. Además, se habilita el suministro extra de gas por parte de productores o comercializadores y se promueve el uso temporal de GLP importado en plantas térmicas para desviar gas natural hacia la demanda esencial. El ministro Edwin Palma enfatizó que la prioridad es la estabilidad energética y asegurar que el gas llegue a quien más lo necesita. La CREG expedirá en tres meses una regulación sobre swaps operativos y contractuales para optimizar el uso del sistema de transporte.
La CREG solicita información de gestión contractual a comercializadores, distribuidores y productores de gas natural. Ante la percibida estrechez del producto en el mercado primario y su impacto en la atención de la demanda, la Comisión busca entender a fondo la gestión contractual, incluyendo procesos de compra-venta, necesidades y asignación de cantidades de los últimos seis años. El objetivo es elaborar una propuesta regulatoria eficiente que refleje adecuadamente los costos y garantice el servicio público. Los agentes tienen un plazo de dos meses para remitir los datos, conforme a la Ley 142 de 1994.
El Gobierno socializó 20 medidas clave para garantizar la seguridad energética del país y asegurar precios justos del gas. Las acciones buscan asegurar el abastecimiento para todos los colombianos, frenar la especulación en el mercado y proteger el bolsillo de familias, taxistas y pequeños negocios, mientras se avanza hacia una transición energética gradual y responsable.
La SIC analizó el proyecto normativo que busca fomentar la oferta de gas importado flexibilizando el régimen de asignación de riesgos, al permitir que las partes en contratos de suministro de gas natural importado pacten eventos eximentes de responsabilidad adicionales a los regulados, alineados con los contratos internacionales de GNL (SPAs). La CREG propone esto para contrarrestar la concentración de oferta de gas importado en el corto plazo debido a los riesgos contractuales que los comercializadores no pueden asumir bajo la regulación actual. La SIC identifica que esta propuesta introduce un trato diferenciado, ya que la flexibilización solo aplica al gas importado y no al nacional. No obstante, la SIC coincide con el regulador en que esta asimetría puede estar justificada. La comercialización de gas importado implica etapas complejas (transporte de GNL y regasificación) y contingencias operativas/contractuales (SPAs) adicionales que sí difieren sustancialmente de los riesgos del gas nacional, lo que razonablemente podría justificar un régimen contractual más flexible para el gas importado en la gestión del riesgo de incumplimiento.
La SIC respaldó el proyecto del Ministerio de Minas que prioriza el suministro de gas natural a la demanda esencial, al considerar que corrige una falla de mercado que afecta sectores críticos como transporte público y consumo residencial, garantizando la continuidad del servicio público. La medida no modifica directamente los precios ni tarifas, pero puede generar efectos económicos indirectos, por lo que la SIC recomienda implementar un sistema de monitoreo periódico de precios y márgenes para evitar distorsiones o traslados injustificados de costos. Además, se destaca que la priorización es objetiva y no discriminatoria, alineándose con los principios de competencia y protección del interés general. Estas acciones buscan asegurar eficiencia, transparencia y equidad en el mercado energético, preservando la seguridad energética nacional.