En el marco de la implementación de la política minera (Resolución 40391 del 20 de abril de 2016), se ha establecido el programa de formalización, ante la problemática de la existencia de bajos niveles de formalización de la actividad minera a pequeña escala, mediante la cual, se busca que los mineros tradicionales o las comunidades mineras trabajen bajo el amparo de un título, y en condiciones de formalidad técnica, laboral, ambiental, social, tributaria y empresarial, con el objetivo que esta actividad genere desarrollo económico, social y bienestar a las comunidades mineras. Finalmente la regularización minera Comprende dos líneas adoptada por el Gobierno, una orientada a apoyar a aquellos pequeños mineros que han ejercido la actividad de manera tradicional, pero que no han accedido a la legalidad, de forma que puedan ingresar a ella, en un proceso llamado REGULARIZACIÓN, a través de los diferentes mecanismos de formalización, para que según sus particularidades, tengan la posibilidad de trabajar bajo el amparo de un título minero, de acuerdo con la normatividad vigente, así como contar con un instrumento ambiental; y dos, posteriormente, hacer parte por medio de un acompañamiento integral de acuerdo a las características de cada unidad de producción, de mecanismos que permita identificar y subsanar las falencias técnicas mineras, ambientales, sociales, empresariales y económicas, entre otras, y brindarles apoyo para acceso a créditos bancarios, y formación para el fortalecimiento empresarial.