Respecto a la competencia de asignación en autogeneración, la CREG precisa que el criterio recae en el punto de conexión físico y la capacidad solicitada (OR para SDL si es menor a 10 MW, UPME en otros casos), y la función de la UPME se limita a verificar el cumplimiento formal de los requisitos, sin reevaluar el análisis técnico del OR. Además, la asignación de capacidad, una vez en firme, es irrevocable, y los proyectos con obligaciones tienen prioridad frente a la capacidad "vista" para subastas, manteniendo su derecho de conexión. En cuanto a las obras compartidas, la distribución de costos es una negociación privada entre promotores; un proyecto puede asumir la totalidad de una obra si un copromotor desiste, sin que ello implique la pérdida de su asignación.