El Gobierno expidió Decreto excepcional para abordar la crisis habitacional en ocho departamentos gravemente afectados, como Córdoba y Antioquia, tras un frente frío que causó inundaciones y deslizamientos. La emergencia dejó más de 252.000 personas damnificadas y miles de viviendas averiadas o destruidas. Las medidas incluyen la flexibilización de requisitos para subsidios de vivienda, la agilización de trámites urbanísticos y la autorización a alcaldes para realizar ajustes excepcionales en los Planes de Ordenamiento Territorial. El Ministerio de Vivienda y Fonvivienda podrán intervenir directamente, adquirir suelos y financiar proyectos de reasentamiento colectivo, buscando garantizar soluciones habitacionales dignas y seguras para la población afectada, cuya identificación se realizará mediante el Registro Único de Damnificados.