la Superintendencia de Servicios Públicos no puede decidir qué periodos deben facturar los prestadores en agua, alcantarillado y aseo; solo controla si cumplen las leyes. Los prestadores deben respetar el debido proceso al tomar decisiones, especialmente en casos de problemas con la medición del consumo. La facturación por promedio solo se permite en casos específicos, como fugas imperceptibles, y siempre siguiendo las condiciones de la ley. La Superintendencia supervisa que las empresas cumplan con las leyes, pero no regula detalles internos sobre cómo realizan la facturación o determinan los periodos. Además, los usuarios tienen derechos que deben ser respetados en todo momento.