La metodología tarifaria calcula un Costo Económico de Referencia compuesto por un cargo fijo y un cargo por consumo, según los criterios definidos por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico conforme a la Ley 142 de 1994. Este costo económico no incluye subsidios ni contribuciones. Para definir la tarifa aplicada a cada usuario según su estrato o uso, se ajusta ese costo económico descontando el porcentaje de subsidio o incrementando el porcentaje de contribución aprobado por el Concejo Municipal o Distrital. Así, la tarifa final varía conforme al estrato, aplicándose diferentes porcentajes de subsidio o contribución para calcular el valor que el usuario debe pagar.