El Plan de Obras e Inversiones Regulador (POIR) es un conjunto de proyectos considerados necesarios por los prestadores para cumplir con metas y estándares de calidad, cobertura y continuidad en un período determinado. Debe incluir proyectos clasificados por servicio y grupo, considerando aspectos técnicos, ambientales y de gestión de riesgos. Los proyectos deben tener metas claras, cronogramas, presupuestos y análisis de viabilidad financiera. La formulación del POIR busca reducir diferencias respecto a los estándares del servicio, priorizando inversiones que mejoren la calidad en el menor tiempo y costo. Además, su modificación no debe alterar el valor presente del plan y debe incluir expansiones necesarias para garantizar la continuidad del servicio.