La revisión periódica de las instalaciones internas de gas es un procedimiento obligatorio para los usuarios, que debe realizarse dentro de plazos mínimos y máximos establecidos por la Resolución CREG 059 de 2012. Esta revisión puede ser ejecutada libremente por organismos de inspección acreditados por el ONAC o por los prestadores del servicio, quienes deben emitir un certificado de conformidad que garantice la seguridad técnica de la instalación. El distribuidor está obligado a notificar al usuario desde el plazo mínimo y a verificar que se realice la revisión para asegurar condiciones de calidad y seguridad. La suspensión del servicio es procedente si no se cuenta con el certificado.