Adicionalmente, no existen requisitos especiales para que estas empresas operen más allá de los establecidos en la normativa general. Según la ley, las empresas de servicios públicos, incluidas las SAS, deben cumplir con ciertos permisos y licencias para operar, que dependen de las autoridades competentes. Por lo tanto, se concluye que las SAS pueden actuar como empresas de servicios públicos, siempre y cuando sigan las regulaciones y obtengan las autorizaciones necesarias para operar en el sector de aseo.