El Gobierno lanzó el borrador de la Política Nacional de Hidrógeno (CONPES) para impulsar la transición energética, estableciendo una hoja de ruta que desarrolla el hidrógeno de bajas emisiones con el fin de descarbonizar sectores clave como transporte, industria y fertilizantes, reemplazando el hidrógeno fósil actual. El Gobierno articula esfuerzos en cinco frentes: inversión, demanda nacional, infraestructura, regulación y formación de talento, con la meta de alcanzar 120,000 toneladas de hidrógeno de bajas emisiones en 2030 y 1.8 millones de toneladas en 2050. La política busca posicionar al país como un hub regional y un potencial exportador de energías limpias, abriendo oportunidades económicas, especialmente en regiones como el Caribe, mediante la atracción de inversión y la creación de cadenas productivas (fertilizantes verdes, amoníaco, metanol).