Sí, deben incluirse en la matriz de riesgos de un proceso de contratación estatal aquellos riesgos que, a pesar de estar cubiertos por pólizas de seguros, puedan afectar la ejecución del contrato. La entidad estatal es responsable de identificar, tipificar, estimar y asignar los riesgos previsibles en el pliego de condiciones, y de incluir una matriz de riesgos para visibilizarlos y mitigar su impacto. Esta matriz permite establecer acciones específicas y un plan de tratamiento, además de facilitar el monitoreo constante, dado que los riesgos no son estáticos. Las garantías, usualmente contratos de seguros celebrados por el contratista, aseguran estas responsabilidades, pero no eximen a la entidad de gestionar y supervisar dichos riesgos durante todo el proceso contractual.