El Gobierno aumentó el límite para la primera cuota de los créditos de vivienda individual a largo plazo del 30% al 40% de los ingresos familiares. Esta modificación, fundamentada en la Ley 546 de 1999 y en respuestas a la reactivación económica postpandemia, busca facilitar el acceso a vivienda, especialmente en el segmento no VIS (vivienda no de interés social). La nueva norma también aplica para operaciones de leasing habitacional destinadas a la vivienda familiar, conforme al Decreto 2555 de 2010.