La obligación del usuario no incluye verificar su correcto funcionamiento, pero sí repararlos o reemplazarlos si no miden adecuadamente, cuando así lo disponga la empresa. La empresa puede retirar temporalmente los instrumentos para verificarlos, y la revisión debe realizarse con la participación del usuario y a través de pruebas en laboratorios acreditados, garantizando la transparencia y el debido proceso. Las revisiones rutinarias son de responsabilidad de la empresa y deben realizarse en el marco de la regulación, sin costos adicionales al usuario cuando corresponden a mantenimiento o control de pérdidas, pero sí podrían implicar cobros excepcionales en casos de anomalías o daños que requieran reparación, siempre respetando los contratos y la normativa sectorial.