El Consejo de Estado ha establecido tres hipótesis relevantes. La primera contempla los casos en los que el contrato no ha sido celebrado dentro del plazo de 30 días, permitiendo al interesado demandar la nulidad del acto administrativo, lo que conlleva el restablecimiento de sus derechos, incluyendo una posible indemnización por perjuicios. La segunda hipótesis aplica cuando el contrato ya ha sido suscrito, limitando la acción a la nulidad del contrato basado en la ilegalidad de actos previos, sin posibilidad de solicitar indemnización. La tercera hipótesis se refiere a la acción de controversias contractuales, que preserva los intereses jurídicos cuestionados, proporcionando un mecanismo para plantear la nulidad, pero restringido a las circunstancias específicas del caso y siempre dentro del límite temporal. Esta estructura busca asegurar tanto la estabilidad contractual como la protección de derechos de terceros interesados.