capacidad de retención de agua en las praderas mediante el uso sostenible de los recursos naturales.
Para acceder a ellos basta con que los labriegos hagan parte del Proyecto Checua – PROCAS (Programa de Conservación del Agua y Suelo) que promueve la entidad desde 1980 y con el que busca estabilizar zonas degradadas, minimizar la pérdida de suelo fértil y aumentar la
capacidad de retención de agua en las praderas mediante el uso sostenible de los recursos naturales.