Entre las acciones planteadas se encuentran la remuneración de la energía aportada al sistema por plantas sin obligaciones de energía firme, la definición de una generación térmica mínima diaria para preservar los niveles de los embalses, la suspensión o restricción de exportaciones eléctricas y el fortalecimiento de mecanismos de respuesta de la demanda. Además, contempla la ampliación temporal de la capacidad de generación y transporte, así como mecanismos de contratación directa para mitigar el impacto de los altos precios de bolsa sobre los usuarios regulados. La propuesta busca garantizar un suministro eléctrico seguro, eficiente y confiable.