El Gobierno implementó el Programa de Reconversión Productiva de actividades mineras, en cumplimiento de la Ley 2250 de 2022. Esta iniciativa busca ofrecer alternativas económicas viables a mineros de pequeña escala, de subsistencia, y aquellos en proceso de formalización que no puedan o no deseen continuar sus actividades extractivas por razones sociales, económicas o ambientales. El programa, de carácter social, ambiental y económico, prioriza la vocación del suelo, la economía regional y los instrumentos de planificación ambiental, garantizando la participación comunitaria. Contará con coordinación interinstitucional, principios de gradualidad, igualdad, equidad de género, enfoque étnico y diferencial, para fomentar la formación y el emprendimiento hacia nuevos sectores productivos y la readecuación de áreas afectadas.