El Decreto reforma estructuralmente el transporte de carga en Colombia, tras más de 1.200 observaciones del sector. Busca equilibrar la cadena logística, proteger conductores y propietarios con mínimos obligatorios en salarios y tiempos, y facilitar la creación de pequeñas empresas con menos requisitos. Incluye programas de reposición para vehículos livianos y volquetas, ampliando beneficios. Fortalece sistemas como SICETAC y RNDC, habilita supervisión remota de básculas y amplía la obligación de reporte para mayor transparencia. Contribuye a la equidad, formalización, seguridad vial y competitividad logística, impulsando un sector más justo y sostenible.