La SIC emitió Resolución a través de la cual estableció requisitos técnicos y administrativos para medidores de agua potable de uso residencial, con el fin de garantizar mediciones confiables y cobros justos. Los nuevos medidores deberán demostrar conformidad ante la SIC antes de ser importados o comercializados, siguiendo estándares internacionales como los de la OIML R-49. La regulación no obliga a reemplazar los medidores existentes, solo aplica a los nuevos instrumentos fabricados, importados o comercializados a partir de su entrada en vigor. Se dispone de un período de transición de doce meses para que los actores del sector ajusten sus procesos a los nuevos requisitos, acompañados de jornadas de capacitación y divulgación técnica.