El costo de poda de árboles dentro del servicio de aseo en un APS se calcula como un costo máximo o precio techo basado en los costos promedio reales incurridos durante los primeros seis meses de operación del servicio. En el primer mes se proyectan costos, y luego se actualizan con los costos reales de los meses siguientes, hasta obtener un promedio semestral que fija el techo máximo. Este costo es una cifra global que no discrimina por tipo o número de árboles ni actividades específicas, sino que considera el promedio de árboles intervenidos en ese periodo. Para modificaciones específicas por cambios significativos en condiciones operativas, el prestador debe solicitar una revisión conforme a la normativa vigente. La regulación busca controlar tarifariamente estos costos sin multiplicar directamente por unidades atendidas, garantizando así una gestión coherente y justa en la fijación de tarifas.