Las recomendaciones de la SIC incluyen establecer criterios técnicos y económicos objetivos para la remuneración y conexión de excedentes energéticos, evitando discriminaciones que desincentiven la inversión. También sugieren que la CREG use criterios claros al modificar condiciones de conexión y remuneración, garantizando decisiones fundamentadas. La SIC resalta beneficios esperados, como la mitigación de la volatilidad en precios y la mejora del acceso al servicio energético, particularmente en áreas con dificultades, promoviendo así un marco normativo más eficiente y equitativo para todas las partes involucradas.