La Sala precisó que el deslizamiento de tierra de 2010, que afectó al Instituto Musical Diego Echavarría, fue causado principalmente por un incremento excepcional de lluvias, superando todos los pronósticos. Aunque el deslizamiento pudo ser predecible, fue repentino y devastador, con niveles de precipitación sin precedentes en noviembre y diciembre de 2010. La Sala concluyó que los daños fueron consecuencia de un fenómeno natural, conocido como "La Niña", que generó una emergencia nacional. Este evento, considerado irresistible y externo a las demandadas, exime de responsabilidad al Estado, ya que no se presentó evidencia irrefutable de que nuevas obras hidráulicas hubieran podido prevenir el derrumbe. El fenómeno provocó un efecto dominó en la ladera suroriental del Valle de Aburrá, afectando la doble calzada de Las Palmas. Por lo tanto, se confirma la sentencia que establece la fuerza mayor como eximente de responsabilidad.