La causal de rechazo y los criterios de desempate son conceptos distintos en el contexto de la evaluación de propuestas en licitaciones públicas. La causal de rechazo se refiere a situaciones específicas que, si se presentan, llevan a la descalificación automática de una oferta. Por ejemplo, la presentación de información contradictoria o falsa que induzca a error a la entidad es una causal de rechazo. En cambio, los criterios de desempate se aplican cuando dos o más propuestas son evaluadas y obtienen puntajes iguales, permitiendo a la entidad adjudicadora decidir cuál es la más favorable.