Ecopetrol no es considerado responsable por parte del Consejo de Estado por los daños causados por el derrame de hidrocarburos ocurrido en 2011 debido a varias razones expuestas en esta sentencia. La Sala determinó que el derrame fue causado por la instalación de una válvula ilícita por terceros, lo que se consideró un hecho ajeno a Ecopetrol. Esto implica que la empresa no fue la causante directa del evento que provocó la contaminación. Ecopetrol actuó dentro de un plan de contingencia para minimizar y mitigar el derrame. Aunque se reconoció que las labores de limpieza eran insuficientes, se destacó que la empresa tomó medidas para abordar la situación y no se presentó evidencia suficiente que demostrara que el derrame fue resultado de una negligencia por parte de Ecopetrol. Se argumentó que la fuga ocurrió en una línea subterránea a gran profundidad, lo que dificultó la responsabilidad directa de la empresa, entre otras precisiones de la Sala.