Los usuarios son responsables del mantenimiento de las redes internas, incluyendo sistemas de bombeo que se encuentren después del medidor o registro de corte general. Esto implica que cualquier problema en estos sistemas es responsabilidad de los propietarios o usuarios. La operación de los sistemas de bombeo no se considera parte de la prestación de servicios públicos domiciliarios, por lo que la vigilancia de estos sistemas no es competencia de la Superintendencia.