A través del concepto se indicó que en la subasta inversa participarán todos los oferentes habilitados y la misma iniciará con el precio más bajo indicado por los oferentes. Así las cosas, queda claro que la entidad contratante, previo a iniciar la subasta inversa, deberá verificar el precio más bajo presentado en las ofertas habilitadas, el cual constituirá el precio de arranque de la subasta inversa, presencial o electrónica.
En el caso de la subasta inversa electrónica los proponentes que resultaren habilitados para participar en la subasta pueden realizar sus pujas o lances de precio, partiendo de ese menor precio y usando, para el efecto, las herramientas y medios tecnológicos y de seguridad definidos en los pliegos de condiciones.
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