El país ha puesto en marcha un plan integral y coordinado para enfrentar la compleja situación energética generada por la inminente llegada de El Niño, que históricamente reduce los aportes hídricos y expone un sistema ya presionado por retrasos en proyectos clave de generación y transmisión. La estrategia involucra inversiones significativas, la aceleración de la oferta de gas y combustibles, la creación de comités de seguimiento, y un llamado a la eficiencia energética ciudadana. Se busca evitar una crisis que impacte hogares y la economía, enfatizando que esta es una tarea colectiva de toda la nación para asegurar el suministro y fortalecer la resiliencia del sector.