La CRA explicó aspectos sobre el manejo de recursos generados por la diferencia entre las inversiones planeadas y las efectivamente ejecutadas en los servicios públicos. Clarifica que estos fondos deben destinarse exclusivamente a la ejecución de nuevos proyectos que mejoren los estándares de calidad, cobertura y continuidad del servicio, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos contables y de reporte. La entidad fue enfática en que dichos recursos no podrán utilizarse para cubrir gastos operativos, pagar intereses o capital de empréstitos existentes, ni para contabilizar sobrecostos en obras ya planeadas. El objetivo es asegurar que cada peso contribuya directamente a la mejora de la infraestructura y el servicio, sin desviar su propósito inversor.