La CRA respondió firmemente a las objeciones sobre su propuesta metodológica para determinar los costos comerciales y administrativos en las tarifas del servicio de aseo, ante las preocupaciones de que se subestimen gastos esenciales y se afecte la suficiencia financiera. La CRA desestima la idea de una decisión prematura sin base empírica, explicando que su proceso regulatorio incluye estudios iniciales, participación ciudadana y recolección de información adicional mediante encuestas para validar y complementar los análisis. Subraya que la propuesta busca una técnica regulatoria eficiente para reconocer estos costos, integrándolos en un factor de gastos administrativos sobre los costos operativos, una práctica que considera válida y que se apoya en información sectorial homogénea y verificable del SUI, en lugar de la contabilidad interna de cada empresa. Además, enfatiza que las discusiones son parte de un proyecto normativo y no constituyen decisiones definitivas.