Colombia se convirtió en el primer país amazónico en declarar toda su porción del bioma como zona libre de gran minería e hidrocarburos, protegiendo más de 483.000 km², equivalentes al 42% de su territorio continental y al 7% de la Amazonía suramericana. Esta medida histórica, anunciada durante el Encuentro de Ministros de Ambiente en la COP30, busca salvaguardar la biodiversidad, el equilibrio climático y los recursos hídricos, frente a la amenaza de 43 bloques hidrocarburíferos y 286 solicitudes mineras. El gobierno colombiano promueve una Alianza Amazónica por la Vida y apoya la Comisión Especial de Medio Ambiente y Clima para fortalecer la cooperación regional, enfrentar delitos ambientales y avanzar en una transición energética justa, reconociendo el papel vital de las comunidades indígenas y locales en la conservación.