La norma posterga hasta septiembre de 2026 la entrada en vigencia del reglamento técnico que regula los sistemas de frenado y componentes para vehículos en Colombia, con el propósito de fortalecer la regulación, garantizar la institucionalidad y facilitar la integración con estándares internacionales, especialmente los de la ONU y EE. UU. Además, busca evitar barreras no arancelarias y promover la cooperación internacional, atendiendo solicitudes de Estados Unidos y paneles de discusión sobre armonización normativa. La medida también contempla estudios sobre la coexistencia de regulaciones internacionales y nacionales, asegurando que la transición sea segura y técnica, contribuyendo a la seguridad vial y a un comercio más fluido en el sector automotriz.