La Directiva Presidencial busca fortalecer las compras públicas de tecnología e innovación, promoviendo su integración en la gestión pública para mejorar los servicios y responder a necesidades sociales. Establece un marco normativo que permite a las entidades adquirir soluciones tecnológicas innovadoras, incluso aquellas que aún no existen en el mercado, mediante procesos especializados y racionalizados.