Según la CRA, los hidrantes públicos son parte integral de la red de acueducto y su instalación debe ajustarse a normas técnicas definidas por la Oficina de Planeación municipal y consensuadas con el cuerpo de bomberos local para estandarizar conexiones. Los costos de instalación corren a cargo del solicitante, salvo que la entidad prestadora los asuma por interés social. Estos costos pueden incluirse en el POIR como inversión para cumplir estándares de cobertura, calidad y continuidad, siempre que estén respaldados por análisis técnicos y financieros, y sometidos a revisión de la Superintendencia o la CRA. Los costos de mantenimiento, en cambio, no deben incluirse en el POIR sino en costos operativos comparables. La planeación debe priorizar inversiones que reduzcan diferencias respecto a estándares según el Reglamento Técnico RAS.