La sala no compartió el argumento de la CGR en el sentido de considerar que, si bien existe la verificación de un porcentaje superior al 50% de recursos nacionales en la financiación del contrato objeto de control fiscal, hay en todo caso una competencia concurrente que a su juicio prima, pues, el fuero de atracción por cofinanciación es la regla de competencia más precisa, de mayor especialidad y especificidad en relación con el control fiscal que reduce drásticamente el margen de incertidumbre y que, como regla, es ciertamente un mandato definitivo. La Corte resaltó la norma que establece: “cuando en el objeto de control fiscal confluyan fuentes de financiación sujetas a la vigilancia y control fiscal por parte de contralorías territoriales y la Contraloría General de la República, esta última ejercerá de manera prevalente la competencia en caso de que los recursos del orden nacional sean superiores al 50% de la financiación total, en caso de que los porcentajes de participación en la financiación sean iguales, la competencia se ejercerá a prevención por orden de llegada o de inicio del respectivo ejercicio de vigilancia y control fiscal”.