La CRA precisa que en cuanto al alcance de la Resolución CRA 1005 de 2024 que busca promover el uso racional y eficiente del agua ante situaciones de escasez originadas por fenómenos naturales y variabilidad climática, esta medida se activa únicamente cuando condiciones climáticas adversas, como déficit significativo de precipitación, afectan las fuentes de abastecimiento, incluyendo regiones como Bogotá. La resolución establece consumos objetivos diferenciados según el clima (frío, templado y cálido) y un cargo adicional por el consumo excesivo que supere dichos límites, buscando modificar patrones de uso sin funcionar como sanción sino como incentivo para la adaptación y ahorro. La finalidad es fomentar una cultura de eficiencia, reduciendo pérdidas y garantizando el acceso equitativo y sostenible del recurso hídrico a largo plazo. La activación depende de monitoreo frecuente y alertas del IDEAM. La CRA enfatiza que el éxito radica en evitar cobros por desincentivos mediante ajustes conscientes del consumo.