contemporáneo con vistas a la obtención de un beneficio o ganancia. Esta libertad comprende, entre otras garantías, la libertad contractual, es decir, la capacidad de celebrar los acuerdos que sean necesarios para el desarrollo de la actividad económica, y la libre iniciativa privada. Su núcleo esencial comprende, entre otras prerrogativas, el derecho a un tratamiento igual y no discriminatorio entre empresarios o competidores que se hallan en la misma posición; el derecho a concurrir al mercado o retirarse; la libertad de organización y el derecho a que el Estado no interfiera en los asuntos internos de la empresa como la organización empresarial y los métodos de gestión; el derecho a la libre iniciativa privada; el derecho a la creación de establecimientos de comercio con el cumplimiento de los requisitos que exija la ley; y el derecho a recibir un beneficio económico razonable.