La degradación, la erosión y el revenimiento de suelos y tierras; Las alteraciones nocivas de la topografía; las alteraciones nocivas del flujo natural de las aguas; la sedimentación en los cursos y depósitos de agua; los cambios nocivos del lecho de las aguas; entre otras. Razón por la cual, la autorización de tala o reubicación por obra pública o privada requiere de su autorización a través de la celebración de un acto administrativo.