El Ministerio de Agricultura y adoptó un ciclo de gobernanza regulatoria para transformar la elaboración e implementación de sus actos administrativos. Inspirada en el Acuerdo de Escazú y principios anticorrupción, esta medida busca asegurar la participación ciudadana y la transparencia en las decisiones que afectan el sector agrario. Se priorizará la consulta pública de proyectos normativos por al menos 15 días, garantizando que campesinos, comunidades étnicas y otros actores influyan en las políticas, promoviendo lenguaje claro y enfoque diferencial. El nuevo marco guiará la planeación, redacción, revisión y publicación de regulaciones, con seguimiento constante y la posible incorporación de inteligencia artificial para asegurar que sean eficaces, eficientes y atiendan las necesidades del desarrollo rural sostenible y la soberanía alimentaria