El ministerio de Ambiente presentó la Declaración de Belém durante la COP30, consolidando una alianza internacional para acelerar la transición fuera del petróleo, carbón y gas, con el respaldo inicial de 24 países. Esta declaración reconoce que la producción y subsidios de combustibles fósiles son incompatibles con el límite de calentamiento global de 1,5 °C. Se destaca la necesidad de una hoja de ruta global concreta y plenamente financiada que incluya financiamiento, transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades, especialmente para países en desarrollo. Además, Colombia y Países Bajos coorganizarán en abril de 2026 la Primera Conferencia Internacional para la Eliminación Progresiva de los Combustibles Fósiles, que incluirá un segmento político y una sesión técnica para definir acciones concretas hacia una transición justa, sostenible y global.