La Entidad precisó que la clasificación empresarial se basa exclusivamente en los ingresos por actividades ordinarias anuales, según el Decreto 1074 de 2015. Estos ingresos varían según el sector económico (manufactura, servicios, comercio). Por ejemplo, en el sector manufacturero, una microempresa es aquella con ingresos anuales hasta 23.563 UVT; en servicios, hasta 32.988 UVT. No se considera el capital social para esta clasificación. Para empresas con menos de un año, se toman los ingresos durante su tiempo de operación. Las Cámaras de Comercio no pueden registrar indiscriminadamente todas las empresas como microempresas, ya que la clasificación debe basarse en ingresos certificados y actualizados, que además están unificados en la plataforma RUES para consulta estatal y pública.