El Ministerio de Minas y Energía garantiza el derecho fundamental a la igualdad en el RETIE mediante la aplicación de un trato diferenciado justificado técnica y jurídicamente según la capacidad instalada (kVA) en las instalaciones eléctricas. Esta diferenciación responde a finalidades constitucionales importantes como la seguridad y protección de los usuarios, sin configurar discriminación ilegal. El reglamento está diseñado bajo principios de igualdad formal y material, asegurando que los requisitos técnicos sean adecuados, proporcionales y conducentes para la protección efectiva. Además, las normas pueden revisarse si surgen nuevas necesidades sociales para mantener la igualdad real y efectiva.