La Ley reconoce oficialmente los deportes electrónicos (eSports) como una modalidad deportiva en Colombia, incorporándolos al Sistema Nacional del Deporte. Define los eSports como competencias individuales o grupales mediante videojuegos, que deben desarrollarse en igualdad de condiciones, sin ventajas por pagos adicionales. La ley ordena la creación de políticas, ligas y federaciones, y promueve la actualización normativa en coordinación con academia, industria y sociedad civil. Establece acciones para fomentar el acceso equitativo, especialmente en zonas rurales o vulnerables, y prohíbe que los recursos destinados a eSports afecten el presupuesto de los deportes tradicionales. También promueve la protección de menores, salud mental y física de los videojugadores, y el desarrollo de tecnologías asociadas. El Gobierno deberá hacer seguimiento y presentar informes bianuales sobre el impacto de la ley.