Con base en lo anterior, medios como la prensa, la radio, la televisión, el internet y las redes sociales pueden clasificarse como medios de comunicación masivos. No obstante, la empresa tiene la responsabilidad de elegir el medio de comunicación masivo que sea más efectivo, de acuerdo con las condiciones de la región o lugar en el que se encuentran los usuarios a los que se les va a informar acerca de la interrupción del servicio.