El análisis del concepto de la SIC resalta la necesidad de que las reglas regulatorias sean claras, comprensibles y predecibles para evitar generar inseguridad en los agentes del mercado y que estas puedan afectar la competencia justa. La Superintendencia advierte que la falta de precisión en la norma sobre qué actos administrativos se suspenderán puede crear confusión y diferencias en la interpretación, lo que puede causar desigualdad y afectar la operación del mercado. Recomienda incluir en la justificación un análisis del impacto real y asegurar que toda medida esté dentro del marco constitucional y de competencias. La principal consecuencia de una regulación ambigua sería la pérdida de seguridad jurídica, el trato desigual y dificultades para la libre competencia, por eso enfatiza en la necesidad de reglas claras y respetar las competencias del Estado.