La duración de la toma de posesión no podrá exceder dos años. Si las causas que motivaron la intervención no se superan en ese tiempo, se podrá ordenar la liquidación de la empresa. Los ingresos generados durante la toma de posesión podrán utilizarse para cubrir los gastos de administración de la Superintendencia. El agente especial designado por la Superservicios tiene la responsabilidad de asegurar la continuidad y calidad del servicio, protegiendo los activos de la empresa intervenida. Existen distintas modalidades de intervención: para administrar, para liquidar, y una etapa de administración temporal en el contexto de liquidación. Las decisiones sobre la intervención dependerán de la situación financiera de la empresa y de las medidas que adopte el agente designado.